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>> Ejes
centrales de Flappsip
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| Uno
de los ejes
centrales
de la Federación
Latinomericana
de Asociaciones
de Psicoterapia
Psicoanalítica
y Psicoanálisis
(FLAPPSIP)
apunta a
promover
el intercambio
institucional
entre sociedades
psicoanalíticas
de América
Latina. FLAPPSIP
nace por
el deseo
y ,seguramente
por la necesidad
que tienen
los integrantes
de diversas
instituciones
en este lado
del mundo
por conocerse
, de discutir
, de poder
analizar
nuestras
problemáticas
específicas
.
Así como en cada país
la necesidad de agruparse
y formar instituciones, aún
con los problemas que ellas
puedan tener, es la única
manera de profundizar y desarrollar
la disciplina. Existen las
realidades comunes y las que
nos diferencian, que sólo
podemos conocer en el intercambio
,el encuentro personal y el
trabajo en conjunto.
Un
segundo eje está referido
a profundizar el estudio del
nexo entre la clínica
y lo social. Creemos que se
debe insistir en el doble
movimiento que efectuó
el fundador del psicoanálisis,
poniendo en el centro del
problema al sujeto en relación
con el síntoma y a
su vez, poniendo al síntoma
en relación con el
malestar en la cultura. Los
nuevos y no tan nuevos padecimientos
de la humanidad interrogan
y cuestionan nuestros saberes
y prácticas poniéndolos
en estado de crisis. Se tiene
la impresión que se
han incrementado patologías
referidas al acto, la impulsividad,
violencia social, familiar,
abuso sexual de menores, adicciones,
patologías de la alimentación,
narcisistas, afecciones psicosomáticas,
trastornos del aprendizaje,
crisis de pánico, etc.
Se considera un denominador
común el presentar
ciertos déficits en
los procesos de simbolización.
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| En
el último
siglo se han
ido gestando
profundos cambios
en nuestras
sociedades.
Transformaciones
económicas,
sociales, políticas,
tecnológicas
e institucionales
se han sucedido
ininterrumpidamente.
La creación de un orden mundial global,
el avance tecnológico de los medios
de comunicación, el cambio en los modos
de producción y las nuevas formas de
relaciones personales y organizaciones sociales
generan condiciones para desarrollar nuevas
posibilidades brindando la oportunidad para
importantes y novedosas creaciones. Al mismo
tiempo, al modificar los límites establecidos
hasta el momento y tambalear los modos de organización
social instituidos, afectan al sistema cultural
que sirve de sustento a la vida comunitaria
y promueve nuevas formas de malestar.
Es evidente que transitamos un período
de transformación cultural que las familias
tal cual las concebíamos han comenzado
a cambiar en relación con el modo de
funcionamiento tradicional. También
la crisis política se encuentra inserta
dentro de un contexto mayor como es la crisis
del estado en su función de mediación
entre los intereses de los distintos sectores
.
Si las instituciones fundamentales de una sociedad
y las regulaciones simbólicas que instituyen
y organizan valores, inclinaciones y prohibiciones
se encuentran en crisis, entonces debemos pensar
que inexorablemente sobrevendrán alteraciones
en las manifestaciones subjetivas.
En este momento lo que se describe
con mayor frecuencia es la desorientación,
la pérdida de ideales
y proyectos, como así
también la pérdida
de límites y referentes
que afecta a la población
en general y en especial a aquellos
que se encuentran en estado
de constitución o de
consolidación como lo
son los niños y los adolescentes.
No hay duda que el efecto más grave
del nuevo orden social regulado por el mercado
es la exclusión social; exclusión
consecuencia de hallarse conculcados los derechos
al saber, la salud y la privación económica,
que incrementan los fenómenos de delincuencia,
vagabundeo, deculturación, etc.
¿ Qué postura adoptamos los psicoanalistas ante el sujeto perjudicado
por el sistema?
¿ Cómo se reintroduce en el discurso la palabra de los excluidos,
cómo hacer oír el vacío simbólico, ya que sobre la
exclusión se habla en un ámbito y se padece en otro?
Sabemos que en las patologías sociales
el sujeto se identifica, aliena su subjetividad
en el discurso con el que se lo rotula.
Como dice Paul Laurent Assoun:
"El excluido encarna la
falta de algo que no debería
haber faltado y para seguir
existiendo como sujeto, debe
construir una falta propia".
La opresión que amenaza
a los pueblos democráticos
es una nueva forma de despotismo
y tiranía. Es lo innombrable
de la actualidad política.
Lo nuevo que hay que pensar.
Los pobres, los niños de la calle, muestran
algo que falla en el ideal cultural y al mismo
tiempo tienen como rasgo identificatorio un
signo que marca la ruptura con la norma.
, de poder analizar nuestras
problemáticas específicas
. Así como en cada país
la necesidad de agruparse y
formar instituciones, aún
con los problemas que ellas
puedan tener, es la única
manera de profundizar y desarrollar
la disciplina. Existen las realidades
comunes y las que nos diferencian,
que sólo podemos conocer
en el intercambio ,el encuentro
personal y el trabajo en conjunto.
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